¿Se irá Trump?

Publicado en Republica.com

El título de un libro que ahora está dando mucho que hablar en EE.UU. es Will He Go? (Twelve, 2020), que traducido al castellano podría ser: “¿Se irá Trump?”. O más libremente, quizá expresando los deseos del autor, “¿Lograremos deshacernos de Trump?”.

Cuando Trump alcanzó la presidencia de EE.UU. en 2016, dijo que entre tres y cinco millones de votantes ilegales le habían robado su victoria sobre Hillary Clinton, quien le ganó en votos populares aunque perdió el nombramiento.

Entonces, Lawrence Douglas, el autor de Will He Go?, escribió lo siguiente: “[Trump] Podría recurrir al mismo razonamiento dentro de cuatro años, si pierde la reelección. El daño que el candidato Trump podría haber hecho a la democracia americana si hubiera perdido [en 2016] no sería nada en comparación con el daño que puede hacer un presidente en ejercicio si rechaza su derrota”. Esta es la idea del nuevo libro, expresada en el subtítulo: “Trump y el cataclismo de la inminente elección en 2020” (Trump and the Looming Election Meltdown in 2020).

Es cortesía democrática conceder la victoria del oponente cuando no se alcanza el nombramiento. Incluso anunciar que se cooperará con el nuevo presidente para facilitar la transición. Nada de esto parece asumible por Trump, que no admite la derrota y ha vulnerado casi todas las normas de la vida política en EE.UU.: utilizó recientemente la Casa Blanca para un acto electoral; ha amenazado con encarcelar a su rival; ha llamado traicioneros (treasonous) a los miembros del Congreso que no aplauden sus discursos; ha buscado la intervención extranjera en el proceso electoral; ha vilipendiado la actuación del Departamento de Justicia; ha utilizado la Presidencia para favorecer sus negocios… La lista de desafueros es muy larga, y ahora trata de desprestigiar el voto por correo criticando al Servicio Postal de la nación y anunciando, sin base alguna, que ese modo de votar está corrompido.

¿Se irá Trump? La respuesta está envuelta en espesa niebla. Hace poco Trump sugirió que si gana en noviembre se presentará “para cuatro años más, porque han espiado mi campaña. Yo tendría que repetir la presidencia”. Casi como un niño enfadado que cuando piensa que otro le hace trampas va y cambia las reglas del juego.

Durante en la Convención del partido sus seguidores coreaban ¡Cuatro años más! y él comentó: “Lo que de verdad les volvería locos es que pidierais ‘Doce años más'”. Y cuando en 2018 el presidente de China suprimió de la constitución la limitación a dos mandatos, Trump declaró que era “formidable” que Xi Jinping pudiera ser presidente toda su vida y sugirió: “Quizá nosotros tendríamos que probar eso alguna vez”.

El complejo sistema electoral estadounidense está muy lejos del lema democrático: “una persona = un voto”. Es un sistema enmarañado, con distintas legislaciones en los 50 Estados de la Unión y con un absurdo Colegio Electoral que se interpone entre los votos ciudadanos y el resultado final. Los tribunales, además, pueden interpretar unas leyes confusas según el interés del partido que ostente la gobernación en cada Estado.

El argumento del libro, que no se puede resumir en este breve comentario, se orienta más a la posibilidad de que Trump rechace la derrota que al caso de que ganase la reelección usando artimañas. El nombramiento de un Fiscal general presto a actuar como abogado de Trump es una importante ayuda para su triunfo entre los recovecos tortuosos de la legislación electoral.

En lo que bastante analistas estadounidenses parecen estar de acuerdo es que, aunque Trump perdiera la reelección por un amplio margen y llegara a abandonar la Casa Blanca, seguiría deteriorando gravemente la legitimidad del sistema democrático gracias a su propensión a estar siempre en el foco, agitando a sus seguidores en las redes sociales, atacando a su sucesor y proclamando que había perdido las elecciones de modo fraudulento, a fin de preparar su regreso en 2024.

Todo parece indicar que Trump en persona o su sombra ominosa van a perturbar la política estadounidense durante largo tiempo.