Pero ¿De quién es la pasta?

Ahora vamos ya por los treinta y ocho millones de euros, según reconoce el propio Bárcenas que, dice, lo amasó gracias a su buen ojo para los negocios y las inversiones y a la compra venta de obras de arte. Partiendo de la base de que eso no se lo cree nadie y, desde luego, él menos, en periódicos y tertulias se preguntan, como es lógico, de dónde han salido los millones, que son muchos.

Pero cabría preguntarse también y  no creo que fuera baladí el hacerlo, no solamente de dónde ha salido el dinero, sino a quién pertenece. Porque el tal Bárcenas puede ser perfectamente un testaferro de alguien, bien sea persona, grupo o partido político. Entonces sería más fácil y  más creíble,  la explicación de su procedencia.

En esta ceremonia de la confusión creada por el ex tesorero del PP que, con tantísimo dinero en el extranjero recibía “calderilla” como sueldo del partido  de Genova después de haber sido “despedido”, hay silencios que suenan como campanas al viento y toma de posiciones que, a veces, cambian de una semana para otra o incluso de un día para otro, según soplen los acotencimientos.

Ejemplo de los primeros es el entorno de José María Aznar y de Esperanza Aguirre que no se caracterizan, precisamente, por su afección a la actual dirección del PP. Ya apuntábamos desde estas páginas, hace unos días, la sospecha de que la segunda había echado un paso atrás cuando dimitió como presidenta de la Comunidad de Madrid- no de la presidencia del partido y de su comité ejecutivo – pero con la intención de dar efectivamente ese paso atrás…para tomar carrerilla.

En el PP, según todas las informaciones, hay una auténtica pelea de gatos entre quienes quieren mano dura caiga quien caiga, quienes optan por la prudencia  o el silencio, harto sospechoso, y quienes, como María Dolores de Cospedal tienen la obligación de hablar aunque solamente sea para soltar adivinanzas y retorcer las normativas laborales cuando se refiere a la sospechosa “contratación” de Bárcenas en Genova, amén de no pocas tonterías.

Pero de todo lo anterior lo que más clama es el silencio de ese sector al que he aludido. Y surge otra pregunta ¿ Quién maneja los tiempos y los modos? Ahora e diario El Mundo publica que efectivamente había sobresueldos en sobres – y nunca mejor dicho – según cinco altas fuentes del PP. Listas para El País, información para El Mundo, todo un goteo perfectamente planificado.

Y las preguntas siguen en pié: ¿De quién es la pasta? ¿Quién orquestó el escándalo?

Publicado en Diariocritico.com por Fernando Reinlein.