Impostores

 

La Academia Española define el vocablo impostor del siguiente modo: 1. Que
atribuye falsamente a alguien algo. 2. Que finge o engaña con apariencia de
verdad. 3. Suplantador, persona que se hace pasar por quien no es.
Es, sin lugar a dudas, una certera clarificación de la RAE que me ha estimulado
a la redacción de una lista exhaustiva de impostores de la reciente historia de
España. Sin embargo, tras un primer intento, reparé en que se trataba de una
lista tan desmesuradamente extensa que decidí abandonar, sin más dilación,
tan insensato propósito, pues a todas luces se presentaba como una tarea
irrealizable.
Seguía yo dando vueltas a mis cavilaciones cuando topé con un reciente
artículo del académico Luis María Anson, un artículo que quizá no sea de los
mejores que hayan salido de su fina pluma, si se me permite el atrevimiento.
No obstante, su título -González a Sánchez “Que la deslealtad se pague”-
prometía, pues no podía ser más conciso y contundente.
Su lectura no me defraudó, pues de ella pude extraer algunas enseñanzas
provechosas; entre otras, constatar una vez más el encono con el que los
voceros de la monarquía española, incluido el ilustre académico autor del
citado artículo, tratan de destruir al Gobierno de coalición progresista,
legítimamente constituido.
Sin embargo, saben que tal propósito es harto difícil, pues no se ha dado en
estas cuatro décadas de pretendida “democracia plena” un Gobierno de
España con un respaldo tan amplio y representativo de fuerzas democráticas y
progresistas como el que preside el socialista Pedro Sánchez. Un Gobierno
que refleja fielmente la España democrática del siglo XXI; excluyendo, claro
está, a la ultraderecha monárquica y franquista, que anda de nuevo tirándose
al monte, junto a sus compañeros de viaje: los nuevos tránsfugas fácticos del
PSOE.
Están dispuestos, por ello, a poner toda la carne en el asador, incluido a su
querido Rey, al que motean con el apodo de Felipe VI “el prudente”.
Atribuyendo al monarca, de este modo, una cualidad desmentida por su
actuación en lo que atañe al proceso democrático catalán, tras su discurso a la
Nación aquel aciago 3 de octubre de 2017, sin el menor refrendo del Gobierno
que presidía el Sr. Rajoy, como hubiese sido preceptivo.

Articulo 64 de la CE.

1. Los actos del Rey serán refrendados por el Presidente del
Gobierno y, en su caso, por los Ministros competentes. La
propuesta y el nombramiento del Presidente del Gobierno, y la
disolución prevista en el artículo 99, serán refrendados por el
Presidente del Congreso.

2. De los actos del Rey serán responsables las personas que los
refrenden.

Lo que corrobora la primera acepción de impostor: que atribuye falsamente a
alguien algo. Es decir, en este caso, la cualidad de prudente.
En cuanto a su referencia al Sr. González ¡qué decir! El único camino que
alumbra el expresidente es, por un lado, el que conduce a las llamadas puertas
giratorias, al servicio de la oligarquía monopolista, y, por el otro, la senda
ensangrentada de los crímenes del GAL, con la complicidad del Rey Juan
Carlos I, según los documentos recientemente desclasificados de la CIA.
Todo muy previsible, teniendo en cuenta cómo aquel grupo sevillano,
acaudillado por un joven abogado apodado Isidoro, se hizo con las siglas del
viejo e histórico PSOE en el congreso de Suresnes, entre los días 11 y 13 de
octubre de 1974.
Algo que hubiese sido bastante difícil sin la mediación del SECED, los servicios
secretos del almirante Carrero, que había muerto unos meses antes en un
atentado llevado a cabo por la organización armada vasca Euskadi ta
Askatasuna (ETA), en el que, según un documento desclasificado de la CIA, se
infiere la intervención del Gobierno de los EE.UU. Es decir, un crimen de
Estado.
Lo que corrobora la segunda y tercera acepción de impostor: 2. Que finge o
engaña con apariencia de verdad. 3. Suplantador, persona que se hace pasar
por quien no es.

Manuel Ruiz Robles es Capitán de Navío de la Armada, miembro de la
UMD y del Colectivo Anemoi. Presidente Federal de Unidad Cívica por la
República.

Lean y juzguen:
GONZALEZ A SANCHEZ: “QUE LA DESLEALTAD SE PAGUE”, Por Luis
María Anson (El Imparcial)
Las incógnitas sobre el asesinato de Carrero Blanco a manos de ETA que
cuestionan la versión oficial Por Irene Mira (ABC)