Habla Trump

No es fácil imaginar las interioridades de las reuniones que Trump mantiene con su gabinete, aunque leyendo sus innumerables tuits y escuchando alguna de sus intervenciones televisadas, el público español puede hacerse una cierta idea. Por eso, me parece interesante reproducir algunos fragmentos publicados de la reunión ministerial que tuvo lugar el pasado 2 de enero, según informaciones de The Associated Press.

Me centraré en dos momentos de la citada reunión: una flagrante mentira y una insoportable perorata. Trump mintió desvergonzadamente cuando dijo que había cesado al Secretario de Defensa, Jim Mattis. En realidad, Mattis anunció su dimisión el 20 de diciembre, como protesta por la decisión presidencial de retirar las tropas desplegadas en Siria, aunque aseguró que podría seguir en el cargo hasta finalizar febrero.

Trump dijo que no le había gustado la actuación de Mattis en Afganistán y que preferiría que los talibanes y el Estado Islámico [ISIS] hubieran luchado entre sí. Y se exaltó, a su estilo: “¿Por qué Rusia no está allí [en Afganistán]? ¿Por qué Pakistán no está allí? ¿Por qué nosotros estamos allí? ¿Estamos a 6000 millas de distancia? Pero, no me importa… Pienso que yo hubiera sido un buen general”. (Mejor que Mattis, parece insinuar).

Hablando sobre Siria el excéntrico presidente lanzó una larga perorata que se reproduce aquí lo más fielmente posible, a pesar de la retorcida sintaxis original: “Nosotros deseamos proteger a los kurdos, a pesar de todo [él manifestó su sospecha de que están vendiendo petróleo a Irán], deseamos proteger a los kurdos. Pero yo no deseo permanecer en Siria para siempre. Hay arena y hay muerte. Cuando nosotros destruimos al ISIS… si no lo hacemos ¡ay! entonces todos dicen que ellos vendrán a nuestro país, bueno, esto es cierto para un pequeño porcentaje, pero ¿saben ustedes a qué otro sitio van a ir? A Irán, que odia al ISIS más que nosotros. Irán a Rusia, que odia al ISIS más que nosotros. Así que nosotros [los] destruimos y luego leo que si nos retiramos Rusia se pone muy contenta. Rusia no es feliz. ¿Saben ustedes por qué no son felices? Porque a ellos les gusta que nosotros destruyamos al ISIS, porque lo hacemos para ellos. Y para Asad. Y también destruimos al ISIS para Irán.

“Y ya que hablamos de Irán, aunque a la gente no le gusta: los hechos. Irán es un país muy diferente de cuando yo me convertí en presidente. Irán, cuando yo fui presidente, tuve una reunión en el Pentágono, con un montón de generales, eran como de una película, de mejor aspecto que Tom Cruise y más fuertes, y tuve más generales que lo que nunca he visto y estábamos al fondo de ese increíble salón. Dije que es el salón más grande que jamás he visto.

“Vi más tableros de ordenador que los que yo pienso que se fabrican hoy. Y todos los lugares de Oriente Medio y otras partes que eran atacados, eran atacados a causa de Irán. Y me dije ¡guáu! miras a Yemen, miras a Siria, miras a todos los sitios, Arabia Saudí estaba asediada, todos lo estaban: quiero decir que querían Yemen porque tiene una gran frontera con Arabia Saudí, y es por lo que ellos están allí, cierto. Pero todos los sitios estaban asediados. Y yo hice una pregunta: ¿cómo se frena a esta gente?

“Están por todas partes. Tienen mucho dinero, el presidente Obama les acababa de dar 150 billones de dólares, y les dio 1,8 billones en metálico, todavía no me lo imagino, aviones llenos de dinero, en metálico, digo, desde cinco países diferentes. ¿Saben por qué desde cinco países diferentes? Porque nosotros no teníamos dinero suficiente.

“Les voy a decir la verdad, eso no está en mi ADN. No sé cómo la gente permitió eso en mi posición, que sucediesen esas cosas. Ya no dejamos que pasen más. Yo podría ser la persona más popular en Europa. Yo lo podría ser, podría presentarme a cualquier cargo si lo desease. Pero no lo deseo. Yo deseo que la gente nos trate con imparcialidad y no lo hacen. No es así, no se trata de puntos de vista”.

Respire hondo el lector al concluir tan increíble parrafada emitida en el curso de un reunión al más alto nivel gubernamental de EE.UU. ¿Está Trump hablando a unos escolares de enseñanza primaria o a unos políticos cuyas decisiones pueden repercutir en toda la humanidad?

Sobra cualquier comentario, pues las palabras de Trump hablan por sí mismas sobre su capacidad mental y su contacto con la realidad que le rodea.