15-M: cuidado con las directrices a la Policía

De cara al aniversario del 15 – M que se comienza a celebrar, estuve hablando con un amigo policía. Se considera el único “madero rojo” – dicho en tono coloquial – de su Comunidad, aunque algunos creen que es el único de España, exagerando la nota, tanto el uno como los otros. Pero la realidad es que este hombre, de más de cincuenta años y con mucho a sus espaldas en esto del orden público, está bastante preocupado e incluso asustado…

Cuando se le pregunta por qué, responde pensativo: “Como sigan con estas directrices, el día menos pensado se pueden encontrar con un muerto”. La respuesta no es baladí, si se tiene en cuenta que algunos antidisturbios han llegado a comentar que ellos – voluntarios, por cierto, lo que ya imprime carácter- no han ido allí a hacer amigos, sino enemigos.

Las palabras de aquel responsable de Valencia que se refería los estudiantes que se manifestaban como ” al enemigo”, se ve que han calado en algunos. Las directrices que recibe la policía para situaciones de posible conflicto como las que se avecinan o incluso están sucediendo cuando estas líneas vean la luz, son, efectivamente, para preocupar.

Las cosas, sin duda, han cambiado. A la vista de recientes acontecimientos pasados, parece que lo que dijo Rubalcaba – “La Policía no está para crear problemas, sino para resolverlos” – se ha vuelto del revés y no son, ni mucho menos, los guardias los únicos responsables. Las órdenes siempre vienen de arriba y “de arriba” pintan bastos.

Y cuando se apruebe la nueva Ley se puede llegar al esperpento legal siguiente: salida de los toros. Unas cañas en los alrededores de la plaza. Hace calor. En las cubas de la puerta de los bares se arremolina la gente y llega la policía y obliga a beber dentro o a marcharse. Un persona deja el vaso dentro y sale fuera. Le ordenan que circule y se apoya en la pared. No bebe. No agrede a nadie. No grita. Uno de los policías le advierte:”Cuando se apruebe la nueva Ley, me lo llevo por resistencia pasiva”. Esto sucedió por la noche del 11 de mayo a la salida de la 2ª de Feria de San Isidro de Madrid.

Así están las cosas y así se pueden poner. Hay que ir, pacífica y pacientemente, al aniversario del 15 – M. Hay tres días para hacerlo.