Uno de los nuestros

Hace unas semanas fue noticia en todas las televisiones del mundo, la puesta en libertad del Jefe del Clan Mafioso de Nueva York en cuya vida se inspiró el Director Italo-Americano Martín Scorsese para dirigir la película “UNO DE LOS NUESTROS”, protagonizaba  por Robert de Niro. En ella se relataba como era la vida de los miembros de la Mafia, su forma de “trabajar”, basada en un código de honor y de silencio, hasta que un miembro del grupo rompió con ese código y colaboró con la Policía con el fin de reducir su pena de prisión, por lo que se vio obligado a estar toda su vida huyendo, para no ser eliminado por sus antiguos compañeros.

Con unas semanas de diferencia, el General D. Julio Rodríguez Fernández  (Ex-JEMAD) decidió dar “un paso al frente” y presentarse en las listas electorales por el partido PODEMOS, como número dos para el Congreso de los Diputados por la circunscripción electoral de Zaragoza.

No tardaron en pasar ni unos minutos, para que las Redes se encendieran unos a favor del General Rodríguez (sigue siendo y lo será hasta el final de sus días General del Aire  , pues no se pierde tal condición al pasar a la situación de RETIRO) y otros en contra.

Entre los que se encontraban a favor, aquellos miembros de la sociedad que se sorprendieron gratamente ya que por fin se podía decir que las FAS españolas se integraban de pleno en la sociedad española y que no se podía decir que todos los militares fueran de derechas o de extrema derecha, si no que tan bien los había del otro lado del espectro político; justo una semana antes el secretario general del PSOE, anunciaba que la Comandante Zaida Cantero, iría como numero 6 al Congreso por Madrid para las mismas elecciones Generales del 20 de diciembre.

Entre los que se encontraban indignados por esta decisión del General estaban los miembros de aquellos partidos que se han envuelto en la bandera, como si fuera exclusivamente de ellos y sus seguidores y no de todos los españoles y que tienen a bien llamarse gente de orden (como si el resto de los mortales, que no comulgan con sus ideas fuesen gentes del desorden), frente a la gente del desorden que conforma la tribu de personas que no comulgan con sus ideas.

Otros sintieron como en la película Gilda, un tremendo ataque de celos, ya que alguien al que ellos habían alzado al más alto cargo en la cadena de mando y además, el primer General del Aire de cuatro estrellas de la historia, no se había postulado para entrar en sus filas. Como si sus méritos profesionales, su formación militar, que goza de un alto prestigio entre sus compañeros del Ejército del Aire, y su formación humanística, no fueran suficientes valores para alcanzar tan alto cargo.

Unos días antes, otra admirable compañera de armas la Comandante Zaida Cantera,  había dado el paso de presentarse como número seis por el PSOE, al Congreso de los Diputados por Madrid y también causó revuelo.

Pero claro, una cosa es presentarse por el PP o el PSOE y cosa distinta y distante es presentarse por un partido como PODEMOS, que han rodeado de un áurea de  lo más apestado dentro del panorama político español (vamos de los que tiene cuernos, un rabo en la cola y tridente en la mano).

Veamos que han hecho los que se supone que son el prototipo de uno de los nuestros por la sociedad en general y por las Fuerzas Armadas en particular: uno de los nuestros nos mandó a una guerra no guerra (no se aclaraba la ministra de exteriores en su comparecencia ante el Congreso y Naciones Unidas para justificarla) en un país que se llamaba Irak, porque había (supuestamente) armas de destrucción masiva. Los americanos, autocríticos como son, produjeron una película dirigida por Brian Helgeland  y protagonizada por el actor Matt Damon  llamada Green Zone: Distrito Protegido, donde un Alférez y un agente de la CIA, descubren que todo aquello era un montaje para invadir IRAK. A día de hoy solo hay un ex que no quiere reconocer que todo aquello era una falacia y pura mentira  en la que fallecieron, por causas no precisamente naturales, unos cuantos compañeros miembros de las FAS integrados en el CNI. De este caso habla ampliamente el entonces Director Jorge Dezcallar, en su magnífico libro de memorias “VALIÓ LA PENA”, en el que se detalla como se desarrollaron los tristes acontecimientos, y la prisa que se quería dar UNO DE LOS NUESTROS, para que se celebrasen sin dilación los funerales de estado, sin haber identificado a los cadáveres (les suena) a lo que el Director se negó hasta que estuvieran perfectamente identificados, para ser entregados a sus familiares y que tuvieran un funeral como se merecían, al final consiguió que así fuera y hoy, según él cuenta, tiene un pequeño monumento dentro del recinto que el Centro tiene en la Comunidad de Madrid.

Uno de los nuestros (vamos el mismo), ignoró los informes que decían que los aviones en los que volaban nuestros compañeros a las Zonas de Conflicto, no eran de lo mas adecuado, tanto por su estado, como por las tripulaciones que los pilotaban, que había dado lugar a que el Ministerio de Defensa noruego rescindiera su contrato con la empresa propietaria de estos ataúdes volantes y que se convirtió en la mayor tragedia de la historia de las FAS al estrellarse el ya tristemente famoso Yak-42 en las montañas de Trebisonda (Turquía), el 26 de mayo de 2003 y que costó la vida a 62 compañeros, entre ellos a mi Teniente Coronel Ripollés, al que conocí recién destinados él y el que suscribe en el RMING-4 en el mítico Cuartel de Lepanto, en Barcelona, y uno de mis mejores amigos, el Brigada de Ingenieros y TEDAX  Bonel, dos grandes profesionales, excelentes compañeros y mejores personas. Esta vez sí le hicieron caso y se hicieron las no identificaciones en tiempo record, un funeral de estado a toda prisa, en el que se vivieron momentos muy tensos y que luego trajo las consecuencias, o no consecuencias que todos sabemos. También uno de los nuestros negó a los familiares la posibilidad de enviarles a la zona de la caída del avión, ya que las FAS según él no eran la agencia de Viajes del IMSERSO, y tuvo que ser el Club de Fútbol del Villareal el que pagara el viaje, en el transcurso del cual los familiares y amigos de los fallecidos pudieron comprobar in situ, que tal como sospechaban desde el principio, les habían contado una sarta de mentiras, los cadáveres habían sido en su mayoría mal identificados y la montaña estaba llena de efectos personales, algunos de los cuales, fueron recogidos por los lugareños y entregados a sus familiares.

También  varios de los nuestros entraron un 23 de febrero en el Congreso de los Diputados, declararon el estado de Guerra en la R.M. de Valencia y tomaron la RTVE en Prado del Rey, con el fin de llevarnos nuevamente al oscuro régimen que nos tuvo apartados del mundo desarrollado durante 40 años. Alguno de los participantes que en su día no fueron Juzgados, alardean ellos muy ufanos de haber participado en aquel Golpe de Estado frustrado, después de haber prescrito los hechos, no fuera que todavía les juzgaran por ellos, mientras que otros se dedican a hacer paellitas dentro de acuartelamientos, para celebrar el aniversario de tan vergonzantes hechos, que durante muchos años, mancharon el buen nombre de las Fuerzas Armadas.

Pero volvamos a los Militares y la Política y veamos lo que ocurre en los países del llamado mundo civilizado, durante el Siglo XX y lo que llevamos del Siglo XXI.

Durante el siglo pasado ha habido y hay numerosos ejemplos de militares que dieron el paso a la política, una vez retirados o en activo. El caso más notable, fue el de nuestros vecinos portugueses, que en abril de 1974 se levantaron contra la dictadura salazarista, para implantar una democracia sólida, de la que aún disfrutan , acabando con las guerras coloniales en Angola Mozambique y Cabo Verde, que suponían un enorme gasto para la maltrecha economía portuguesa y un elevado coste en vidas tanto de los ciudadanos peninsulares como de los habitantes de las citadas colonias y que impedían que la Nación Portuguesa pudiese avanzar del subdesarrollo al País que ahora es, a pesar de la crisis económica que les asola. Entre los militares portugueses hubo quien pagó un alto precio por ello, como fue el caso del entonces Teniente Coronel Otelo Saraiva de Carvalho, al que en cuanto pudieron, expulsaron de las FAS y encarcelaron, acusándole de conspirar contra el estado portugués dirigiendo un supuesto grupo terrorista de extrema izquierda, el tiempo demostró que todas aquellas acusaciones eran falsas y el único fin que tenían era literalmente quitarle de en medio, para no molestar a la nueva clase política.

Pero vayamos al país que se supone guardián de los valores occidentales, los EEUU, allí tenemos el caso del Senador McCain, héroe de la guerra de Vietnam, procedente de la Armada, que como piloto de caza, fue derribado por las baterías antiaéreas de Vietnam del Norte en una incursión que había efectuado para bombardear objetivos de este País, en las últimas elecciones se presentó como candidato, para presidente de su país, siendo derrotado, por el Presidente Obama. O el caso de Colin Powell, que era el Jefe del Estado Mayor norteamericano en la Operación Tormenta del Desierto, y primer afroamericano en alcanzar el más alto puesto en la Jerarquía Militar y que fue Secretario de Estado en el gobierno de George W. Bush (Junior).

Hablemos, como no de Israel, donde la mayoría de los Presidentes y Primeros Ministros del país han sido miembros y muchos de ellos considerados héroes por sus ciudadanos y procedentes de las FAS Israelíes en todo el abanico parlamentario, desde el Partido Laborista (Miembro de la Internacional Socialista) donde militaban los Generales y futuros primeros ministros y luego Presidentes Isaac Rabín  (Jefe del Estado mayor Israelí en la Guerra de los seis días) y Shimon Peres (General de División y ayudante de Rabín en la citada guerra de los seis días y conflictos varios, contra los ejércitos árabes)  o al otro lado parlamentario, el recientemente fallecido Ariel Sharon, jefe de la tristemente famosa División Golani.

Y en Europa también tenemos el caso de Charles de Gaulle que después de dirigir el Gobierno Francés en el exilio, fue el primer presidente de la V República Francesa.

Uno de los políticos alemanes hoy prácticamente olvidado por su trágico y nunca aclarado final fue el General de División Alemán Gerd Bastian, fundador junto a Petra Kelly del Partido de los Verdes que durante muchos años fue la segunda fuerza política en la Alemania Occidental y sigue teniendo un importante papel en la actual  República Federal Alemana.

O en la Rusia democrática el Teniente General Aleksandr Ivánovich Lébed, que fue declarado héroe de la antigua URSS por su destacado papel en la Guerra de Afganistán, y en la actual Rusia Moldavia y la Primera Guerra Chechena, y que quedó tercero en las elecciones Rusas en las que competía contra Boris Yeltsin y falleció por un “accidente de helicóptero” cuando era Gobernador de Krai de Krasnoyarsk una de las Regiones del Norte de Rusia, donde ganó por mayoría absoluta.

Así que en lo que en otros países es normal, es decir que un militar que ha dejado de ejercer sus funciones como tal por su pase a la situación de Retiro, Servicios Especiales, o Excedencia Voluntaria, aquí pasa a ser un caso excepcional e incluso antinatural, porque un General de 4 estrellas ose presentarse por un partido, supuestamente antisistema, llamado Podemos.

Se puede discrepar de sus ideas, pero lo que no se puede es respetar la opción de un “SEÑOR”, que libremente ha decidido, de forma voluntaria dar un paso al frente en un partido con el que posiblemente, pierda más que gane, que llegó a lo más alto por méritos propios y que en mi opinión, no le debe nada absolutamente a nadie.

Yo no sé a qué partido votaré, e incluso si votaré a algún partido, pero tengan la seguridad que el General Rodríguez pondrá todo su empeño en hacer su labor dando lo mejor de si ya sea como diputado en el Congreso, o en las mas altas cotas de la Política Española.

Así que mi general, Vd. si es UNO DE LOS NUESTROS.

Nota del autor:

Por cierto por si hubiera alguna persona que pensase que el que escribe este artículo estuvo a las órdenes de este Señor,  en su época como JEMAD, el presente ya llevaba seis años retirado y nunca coincidimos en ningún destino, entre otras razones por que él es del Ejército del Aire y yo de Tierra. Y puntualizo es y soy, ya que según la Ley de la Carrera Militar, solo perdemos esta condición (la de militar) cuando fallecemos y espero que esta circunstancia se retrase para ambos por mucho mucho tiempo.