Trump medita sobre el Eje Horizontal

Venezuela, Irán, Rusia y China en concierto

>> ¡Dios de Occidente, la que se me viene encima!

>>Yo, Donald Trump, me veo un poco más pequeño y más confundido. El juego de la guerra global y en todos los frentes a la vez -tal como quería yo y querían también mis asesores de primera y segunda ola-, está resultando imposible. Mis propios generales y almirantes se han encogido y prefieren contestarme con frases como: ¿Usted cree, Señor Presidente? ¡No estoy muy seguro, Señor Presidente? ¡Tal vez sería posible! ¡Pienso que debemos pensarlo un poco más, Señor Presidente! ¡Los aliados dudan, Señor Presidente! O bien dicen, sin mucho énfasis: “tenemos que hacer primero una larga guerra sicológica”, “no vendría nada mal, antes de atacar con todo, con nuestro inmenso poder aeronaval y misilístico, reforzar la guerra económica”. No saben acaso que la hemos reforzado tanto como podemos, contra Irán, Venezuela y China; y que son ellos los que finalmente nos la van a hacer a nosotros ¡Y de qué manera! En principio ya han actuado en silencio y se han colocado en línea de batalla. Delante del mayor despliegue naval y de las mayores bases del Imperio.

Las fuentes del oro negro

>>Nos la van a hacer, como digo. Nos van a cerrar la ruta de Ormuz y nosotros nos hemos cerrado la de Venezuela, robándoles la CITGO, las reservas en todos los bancos, los medios de pago, sus depósitos de oro y de dólares, prohibiendo a todos los centros financieros y grandes corporaciones que concedan créditos o hagan inversiones en un país al que estamos asediando sin tregua, pero con nuestra moral de conquistadores.

>>A Venezuela, tal como meditaba en silencio huraño le hemos cerrado, con saña, las ventas de petróleo y los retornos en dólares. Hemos condenado a su población al hambre y han resistido la escasez. Incluso se han reído de nosotros en varias ocasiones aunque hemos mantenido sin apenas fisuras nuestro discurso hipócrita en Falsimedia.

>>Alguno de mis amigos del partido demócrata me ha avisado de lo que iba a venir después de que aumentásemos el nivel de la nunca dormida “guerra encubierta” contra Venezuela. Me advirtió de que la ganarían ellos y que los propios norteamericanos me llevarían a la horca porque les lloverían misiles y ataúdes. Nuestras flamantes flotas quedarían destruídas y nuestra industria militar y civil sería abandonada. Mi cara de espanto debió ser terrible porque mi amigo salió corriendo.

>>Ya no hay generales de segunda línea que cabeceen afirmativamente (para llamar mi atención y ascender), detrás de los generales en Jefe cuándo propongo guerras para vencer y vencer. ¡Pum! ¡Pum! ¡Pum! Aquí ya nadie dice: ¡Señor! ¡Sí señor!, como hacían antes a coro de mandamases de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos. Puedo pasar del rojo de ira, al blanco feroz de la humillación. Nadie se mueve. Optan por ponerse más firmes y más inexpresivos como ordena el reglamento ¿Tendré que llamarles cobardes, Yo, el Comandante en Jefe?

El poderío naval en el Oriente Medio. Los persas

>>Tengo que recurrir a RT para enterarme de que los iraníes, los rusos y los chinos, tal vez hablando inglés con el acento de Mosaddeq, de Lenin o de Mao, han realizado unos ejercicios navales conjuntos en el Golfo de Omán. El contraalmirante Habibollah Sayyari -que coordina la componente iraní- ha afirmado que cualquier avión o buque que se utilice para espiar los ejercicios navales será atacado y destruido. No se ha quedado aquí el almirante sino que en declaraciones a la agencia Tasnim ha advertido que muchos países desean saber lo que ocurre en estas maniobras y que un “juego de guerra conjunto” no es una broma. Las maniobras –ha dicho- “tampoco son una broma para nosotros” (Irán, Rusia y EEUU).

>>Por si el asunto no ha quedado claro para alguno de los países que desean espiar, añade: “Golpearemos cualquier nave de espionaje en la zona de juegos de guerra, ya sea una embarcación o un avión, capacidad que ya hemos demostrado tener en el pasado“.

>>La verdad es que ya habíamos establecido un sistema de vigilancia para desconectar los sistemas electrónicos de detección, simular ataques, cegar sus sistemas radar, y hacer seguimientos y grabaciones para poder repetir al detalle -en un centro de operaciones virtual- cuáles son sus tácticas de vigilancia, defensa, ataque de misiles, utilización de submarinos, apoyos lejanos y demás acciones, incluidas las correctivas y los planes alternativos para cada situación de combate. En fin todo lo que es un juego de gran pantalla.

>>Grabarlo todo para después realizar un estudio a fondo. Lo peor de todo es que –desde hace tiempo- en estas simulaciones ganan siempre ellos (el Bando Rojo), aunque los penalicemos frente al Bando Azul (nosotros). Mis Comandantes en Jefe arquean las cejas y sacuden las manos cuando creen que no les veo.

Los herederos de Mao

>>Para colmo el Ministerio de Defensa de China recalcó que -con fidelidad al nombre de los ejercicios aeronavales llamados “Cinturón de Seguridad Marítima” que se están desarrollando en el Océano Índico y en el Golfo de Omán- serán ejecutados “en consonancia con las leyes y prácticas internacionales” y que no guardan “ninguna relación con la situación en la región”. Me tratan como a un tonto y no puedo soportarlo. Me tiembla el tupe en tintineo de rabia y se me desajusta el abrigo. Se me llena de arrugas la cara. Pateo todo lo que encuentro.

>>Invitándonos a tomar nota, el gobierno chino nos adelanta que el propósito es aumentar el adiestramiento y la integración de las fuerzas navales de los tres estados. Realmente esto asusta bastante puesto que nosotros, los EEUU, no hemos conseguido ninguna unidad entre nuestros aliados más potentes después del asesinato chapucero y cruel del general Soleimani.

>>Lo peor de todo fue que me atribuí la decisión y la dirección directa del asesinato alevoso cuando no había posibilidad alguna de justificar aquél acto criminal más que a través de la voluntad del más fuerte. Imité y superé a Hillary Clinton en su papel de Secretaria de Estado y antagonista mía en las últimas elecciones presidenciales. La soberbia me llevó a ese error que marcará mi Presidencia.

>>Un Emperador puede ser inclemente como yo mismo, pero no puede ser soberbio. Llegados a ese punto de diarrea continua las cagadas van marcando ya el camino del Imperio y de sus Presidentes hasta el fin.

El nivel del desafío

>>Para aumentar el nivel de desafío y demostrar que nuestras posibilidades de amedrentamiento son nulas, el portavoz de Pekín afirmó que el ejercicio de preparación y cooperación naval se realizará con el fin de dar “demostración de la buena voluntad y de la capacidad de las tres partes para salvaguardar conjuntamente la paz mundial y la seguridad marítima”.

Un torpedo en nuestra línea de flotación

>>Eso ha sido un verdadero torpedo en nuestra línea de flotación. Ellos saben que la paz mundial que proclaman eufemísticamente los Estados Unidos, sus estados satélites, sus estados quisling y los vinculados a través de Acuerdos de Libre Comercio tal como los firmaba Obama o Bush; además de los países que han establecido con nosotros organizaciones como la OTAN es la PAX del Imperio.

>>En esa zona “pacífica” están también los países que han llegado a acuerdos de instalación de bases militares, así como los que mantienen su apoyo a los EEUU a través de organizaciones como la OEA (a la que Fidel Castro llamaba, con razón, “Ministerio de las colonias de los EEUU); o el ya carcomido Tratado Interamericano de Asistencia Mutua (TIAR).

>>El portavoz del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas iraníes, general de brigada Abolfazl Shekarchi lo ha expresado con la mayor claridad posible de que se trata todo esto. Los “simulacros” se realizan con el objetivo final de “aumentar el poder y la experiencia para garantizar la seguridad comercial internacional” en la zona. Es decir: Yo, Donald Trump, el Emperador del Imperio global, no podré cerrar el Estrecho de Ormuz, ni garantizar el libre paso de los petroleros si ataco a Irán.

Un Eje estratégico Horizontal que parte de Venezuela, llega a Irán y se ramifica en dos pasando por Moscú y Pekín, y allá en el fondo Pyongyang.

17/01/2020