Militares en la empresa

Publicado en Granada Económica.

¿Se ha planteado usted, como empresario, la posibilidad de contratar un militar en su empresa? ¿Ha calculado los beneficios de contratar a alguien que haya trabajado en las Fuerzas Armadas?

Las FFAA es una de las instituciones más valoradas en nuestro país,
y eso es por algo, por el valor de sus miembros, cuyo escaparate lo
encontramos en las noticias sobre catástrofes de todo tipo, donde los
militares de la UME (Unidad Militar de Emergencias) acuden en pocas
horas a cualquier zona demostrando su gran profesionalidad.

Todos nos sentimos orgullosos de esos hombres de la UME, pero
esta unidad solo es una unidad más de las FFAA entre muchas, la punta
del iceberg, cuyos valores se extienden al resto de los componentes de
los Ejércitos.  Por controvertidos motivos legales muchos de esos militares tienen que dejar las FFAA al cumplir los 45 años, debiéndose integrar en la
empresa civil, siendo ésta una oportunidad para las empresas que deseen
hacerse con sus servicios.

¿Pero, qué plus tiene el militar para que una empresa vea una ventaja en
su contratación?

En primer lugar, decir que en muchos países desarrollados de nuestro entor-
no, con un tejido empresarial maduro y consolidado, llevan ya décadas
valorando las capacidades del personal que ha pasado por sus fuerzas
armadas como un atractivo para sus empresas, desde el punto de vista
de los beneficios que les puede conllevar este personal. Así países como
EEUU, o más cercanos como Francia o Alemania, contratan cada año a miles
de militares para sus empresas, siendo el alistamiento en los ejércitos un trampolín para el trabajador, que verá luego que sus opciones laborales se le
multiplican porque aportan un valor diferencial al resto de candidatos.

Estos añadidos que tiene el militar son múltiples, ya que dispone de una
formación y experiencia más allá de la media, ya que un militar pasa por
muchos puestos durante su trayectoria profesional, con la consiguien-
te actualización formativa para cada puesto. Eso le da también una idea de
versatilidad, puesto que las opciones profesionales en la institución militar
son amplísimas, posiblemente sea la institución que mayor diversidad
profesional tenga, añadiendo que la mayoría de los militares han pasa-
do por alguna misión internacional (Yugoslavia, Afganistán, Líbano, Iraq,
Somalia, etc, etc).

Es norma general el trabajo en equipo, adaptándose a grupos y
entornos diversos, la capacidad de liderazgo, tanto liderando como mos-
trando lealtad al líder, adaptación a situaciones hostiles, alta consideración
a la disciplina, respeto a las normas existentes y a las órdenes recibidas,
estricto cumplimiento de horarios, sentido del deber, etc. No hay que olvidar la capacitación física, pues el deporte es el día a día del militar, ya que debe pasar unas pruebas físicas de forma periódica.

Tampoco hay que olvidar la formación en idiomas, fomentada desde
la institución por las relaciones con los ejércitos de otros países.
Y tan así es, que estos valores y capacidades están regulados como méritos para el acceso a las Administraciones Públicas en una Ley de Tropa y Marinería.
¿Cómo contratar a un militar para mi empresa? Además de los cauces
habituales, el Ministerio de Defensa ha creado SAPROMIL, que permite de
una forma directa buscar candidatos para el puesto deseado.