Kurdistán, el mayor Estado sin Estado

La noticia del ataque de las tropas turcas contra posiciones en Siria de los Peshmergas, del Partido Democrático del Kurdistán de Siria (PDKS), ha traído de nuevo a la actualidad el problema kurdo y la necesidad del reconocimiento de un Estado Kurdo Independiente, ya que cumple todas las condiciones necesarias para ser reconocido como Estado: Comunidad social con una organización política común y un territorio y órganos de gobierno propios que es soberana e independiente políticamente de otras comunidades.

Algunas ideas para entender el conflicto kurdo:

Escasea la información que la opinión pública recibe sobre la problemática y los procesos históricos de pueblos, como los kurdos, que sufren muchas de las desigualdades y que conducen a muchos de los conflictos actuales.

Cuando se hace referencia al pueblo kurdo es importante tener en cuenta dos cuestiones fundamentales. En primer lugar,e representan la mayor minoría étnica sin estado del mundo (aproximadamente 22 millones). En segundo lugar , como pueblo, llevan décadas sobreviviendo a políticas de exterminio, es decir la historia de este ancestral pueblo en una historia de resistencia.

En lo esencial, la estructura social de los kurdos está basada en clanes; tipo de organización social que actuó de freno para las revoluciones nacionalistas. Estos pilares de la estructura social llevaron a que la sociedad kurda fuera económicamente autosuficiente y que se mantuviese aislada (y cerrada) a todas las transformaciones que en el Oriente Medio se iban produciendo a lo largo de la historia. Se podría decir que al mundo moderno de la construcción de los Estados-Nación, el pueblo Kurdo llegó con una estructura social que no le permitió llevar a cabo un proyecto nacionalista.

Pero, ¿por qué históricamente el pueblo kurdo ha sido perseguido? En el plano económico, el territorio del Kurdistán es rico en recursos naturales, como el agua y el petróleo, posee grandes extensiones de robles, zonas de pastoreo; es una de las mayores zonas cerealistas de “oriente medio”, además de ser lugar de encuentro entre tres continentes y sus rutas comerciales. El subsuelo kurdo está considerado como una de las mayores reservas petrolíferas y de gas de Oriente Próximo. En el plano político, estas riquezas, es lo que da origen a los conflictos y puja de intereses regionales y mundiales. Entonces, la respuesta a la pregunta inicial es sencilla: los kurdos están ocupando un territorio en una zona codiciada históricamente por diversas potencias, primero regionales y luego, en el siglo XX y XXI, mundiales.

El más claro ejemplo de represión contra este pueblo se encuentra en la política del estado turco, la cual antes de la lucha armada ha consistido en despoblar las zonas del Kurdistán. Esta estrategia que utiliza la tierra como instrumento de confrontación junto con la guerra propiamente dicha, fomenta la inmigración kurda hacia las metrópolis turcas y europeas, después de años de sistemática destrucción de casas y aldeas enteras. Se calcula en 30.000 las personas asesinadas desde 1984 a la actualidad. En millones los habitantes que emigraron y en cerca de 3.000 las aldeas y pueblos destruidos. Se puede hablar de un genocidio vigente en el tiempo.

En los últimos años los gobiernos de Siria, Turquía, Irak e Irán están cada vez más unidos en su política de persecución y represión contra los kurdos. Negociaciones como estas están siendo alentadas por los aliados occidentales para evitar la “Balcanización” de los países de Oriente Próximo. De cara a la opinión pública los gobiernos occidentales actúan con un doble lenguaje: por un lado instan a una solución política y, por otro, abastecen de todo tipo de armamento para frenar al movimiento. El miedo a la alteración del equilibrio actual de la zona, a una reconstitución de las fronteras posteriores a la I Guerra Mundial, los intereses estratégicos y petrolíferos han tenido mucho que ver con la situación actual del pueblo kurdo.

El caso del pueblo kurdo es extrapolable a muchos de los conflictos actuales, que tienen su origen en la política represiva sobre ciertas etnias o pueblos. En el caso de los kurdos, la política represiva se manifiesta principalmente sobre la cultura. Se les niega como pueblo, es decir se les niega en la lengua, en las costumbres, en la vida política e intelectual, se censuran sus producciones literarias, artísticas, y su prensa.

Territorios con población Kurda:

 

El Kurdistán abarca territorios de la Anatolia Turca, norte de Irán, Siria e Irak y con una diáspora repartida por todo el mundo. En cada uno de estos países se encuentran representados por diferentes partidos enfrentados entre sí. En Turquía el partido más representativo es el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) cuyo dirigente Abdula Okalan se encuentra cumpliendo la condena de Cadena Perpetua dictada por las autoridades turcas.

Orígenes del pueblo Kurdo:

Los kurdos son un pueblo de origen indoeuropeo, asentados en el sur de Anatolia en torno al siglo X a. C. Sus orígenes se remontan a los Medos, que se enfrentaron primero a los Asirios y luego a los Aqueménidas , por los que fueron derrotados en el año 550 a.C.

El Imperio Medo, que duró 128 años, fue conquistado por Ciro el Grande, fundador del Imperio Aqueménida y que a su vez fue conquistado, en el 332 a. C., por Alejandro Magno.

Durante la Edad Media los kurdos tuvieron una relativa libertad bajo el dominio islámico. Sin embargo, con el auge del Imperio Otomano, el país fue fragmentado en dos Estados: el otomano y el persa. En la parte otomana, los feudos kurdos mantuvieron una amplia autonomía hasta el Siglo XIX. Durante este siglo la injerencia otomana en los feudos kurdos provocó fuertes tensiones con las autoridades, que desembocaron en diversas rebeliones de carácter independentista entre 1806 y 1880.

Tras el fin de la Primera Guerra Mundial, con el Imperio Otomano en proceso de desintegración, el fallido proyecto del Tratado de Sèvres, reconocía el derecho a la autodeterminación de las nacionalidades de los antiguos imperios, y preveía la creación de un Estado kurdo. El Tratado, y en concreto el artículo 62, definió las fronteras y la hipotética composición del futuro Kurdistán. Tras el Tratado de Lausana (1923) el Kurdistán fue dividido entre Turquía, Siria, Irán, Irak y la URSS. Tras la Segunda Guerra Mundial y el inicio de la desconolización se trazaron las fronteras actuales de los estados en los que se haya dividido el Kurdistán.

En 1945 se proclamó la República de Mahabad, de inspiración comunista, en el Kurdistán iraní por parte del recién creado Partido Democratico del Kurdistán Iraní (PDK). Se mantuvo independiente durante un año hasta la ocupación de la ciudad de Mahabad por las autoridades iraníes en diciembre del mismo año.

Durante la Guerra Fría hubo una constante agitación independentista por parte de los kurdos. En 1961 Mustafá Barzani, miembro histórico del PDK, inició una guerra de guerrillas en Irak hasta ser derrotado en 1975. En 1979 se produjo una nueva rebelión en Irán contra el régimen teocrático instaurado tras la Revolución. La respuesta iraní fue la declaración de la Guerra Santa contra los kurdos. En 1984 el Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK) inició un nuevo levantamiento guerrillero con acciones en Turquía.

Desde finales de los años 80 la tensión en el Kurdistán aumentó, registrándose una mayor actividad armada del PKK y un aumento de la represión hacia los kurdos por parte de las autoridades iraquíes y turcas, principalmente. Tras la Guerra del Golfo se produjo, en 1991, un nuevo levantamiento contra el régimen de Sadam Husein en Irak, que fue aplastado ante la pasividad de las tropas occidentales con los famosos bombardeos de las aldeas con gas mostaza que tanto impactaron al mundo.Esto dio lugar a la operación Alfa Kilo, de apoyo al pueblo Kurdo (con participación española) en la que se estableció un corredor humanitario alrededor de Zajo,, junto a la frontera turca. En 1992 se produjo en Turquía el Newruz sangriento (21 de marzo), en el que se estima que el ejército turco asesinó a 200 manifestantes kurdos. Un año antes Levla Zana, diputada kurda en Ankara, había sido detenida bajo la acusación de separatismo.

En esos momentos comenzaron a hacerse patentes las fuertes divisiones entre las distintas fuerzas políticas kurdas que se materializaron en la guerra civil en el Kurdistán iraquí desde 1994 hasta 1997. Se enfrentaron las milicias del Partido Democrático del Kurdistán Iraquí y la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK), escisión izquierdista del PDK en los años 70. Al mismo tiempo, el Ejército turco amplió su represión contra los kurdos destruyendo más de 3.000 aldeas de población kurda. En 1999 Abdulá Ocalan, el líder del PKK, fue detenido en Kenia, y extraditado a Turquía, donde fue juzgado y condenado a la pena capital se le conmutó por la de cadena perpetúa que a día de hoy sigue cumpliendo isla-prisión de Imrali en las costas del sur de Anatolia.

El inicio de la Guerra de Irak en 2003 provocó que la mayor parte de los grupos políticos kurdos apoyase a los Estados Unidos con el objetivo de conseguir una mayor autonomía tras el derrocamiento de Sadam Husein. Se creó la entidad federal autónoma del Kurdistán iraquí. Unos años más tarde, durante la Guerra Civil Siria, se produjo la revuelta armada kurda de 2012, en el territorio kurdo dentro de Siria.

En el 2014, el Estado Islámico conquistó una porción de la Mesopotamia siro-iraquí. Fundó un califato al mando del califa Ibrahim naciendo así el ISIS/DAES. Esto fue considerado una amenaza para la población kurda. Combatientes y civiles kurdos fueron arrestados y torturados por el ejército del califato lo que motivó la creación de fuerzas de autodefensa en parte del territorio. Al mismo tiempo el Comité Supremo Kurdo encabeza los combates contra el Estado Islámico, en alianza tanto con la coalición occidental liderada por los Estados Unidos como con las fuerzas rusas.

Las reservas de petróleo y de gas como causa del conflicto:

Para que vayamos entendiendo, la dimensión del problema, la parte del territorio kurdo de Turquía es de donde se extrae la totalidad del petróleo nacional.

En Irak, es de origen kurdo la cuarta parte de la población, es decir, unos cinco millones de personas que viven en una extensión de unos 76.000 kms. cuadrados. Del Kurdistán iraquí se extrae el 74% del petróleo de Irak.

En Irán, los kurdos suman ocho millones de personas (17% de la población), y el petróleo que se extrae es el 20% de la producción nacional.

De la zona kurda de Siria (unos 19.000 km2) se extrae la totalidad del petróleo nacional y se encuentra una de las mayores reservas gasísticas de oriente. En Siria viven un millón de kurdos.

El conflicto kurdo en cifras:

La lucha entre el ejército turco y el PKK ha dejado más de 30.000 muertos, que se suman a los miles de caídos en sublevaciones similares en Irán e Iraq. Unos 5.000 kurdos del norte de Iraq murieron en marzo de 1988 cuando las fuerzas de Sadam Hussein atacaron la población de Halabja con armas químicas, lo que entonces provocó el establecimiento por parte de occidente de una Zona Desmilitarizada.

Antes de la invasión norteamericana de Irak, la fuerza aérea estadounidense y sus aliados occidentales patrullaban un área de exclusión aérea sobre esa zona, con el presunto objetivo de proteger a los kurdos de los ataques del hasta entonces líder iraquí, Sadam Hussein.

En Turquía el problema kurdo afecta a unos 12 millones de personas, distribuidas por 23 provincias del sureste de Anatolia, casi la tercera parte del territorio turco. En ciudades tan importantes como Estambul, Adana, Mersin y Antalya hay populosas barriadas habitadas por kurdos.

El papel del Ejército Turco en el conflicto kurdo:

El Ejército es uno de los principales órganos de poder en Turquía. Se ha erigido en defensor de la ideología kemalista o nacionalismo turco. El inspirador del “kemalismo” fue Mustafá Kemal Ataturk, que en 1923 fundó la actual República turca como un estado unitario. Cuando han surgido desviaciones de esta doctrina, el Ejército turco ha intervenido para reconducir la evolución política del país, la última vez en una asonada fallida en 2016. A pesar de las depuraciones que se han hecho en sus Fuerzas Armadas, hoy todavía está en condiciones de hacerlo; sin su participación y consentimiento no se puede dar un paso en la resolución del problema kurdo.

El Ejército turco interviene en los asuntos internos a través del Consejo Nacional de Seguridad, institución teóricamente consultiva, aunque en la práctica con gran poder decisorio en los temas trascendentales. El Ejército está profundamente imbricado en la Alianza Atlántica, y en virtud de este pacto militar, mantiene una fuerte dependencia de las Fuerzas Armadas alemanas y, sobre todo, de las estadounidenses. Esto está cambiando en la actualidad, dando un giro hacia Rusia e Irán.

Los partidos políticos turcos y la gran mayoría de los medios de comunicación mantienen una posición muy similar a la del Ejército, al que apoyan incondicionalmente en su lucha “contra los terroristas”, concepto con el que suelen referirse al problema del pueblo kurdo.

La llegada al poder del gobierno de Turquía de Recep Tayyip Erdogan, que después de la “asonada militar de 2016”, no ha cambiado en nada la persecución del Pueblo Kurdo.Al contrario son continuas las incursiones de las Fuerzas Armadas Turcas en las regiones kurdas de Irak y sobre todo de Siria atacando a la población kurda allí presente, bajo el pretexto de que estas colaboran con las guerrillas del PKK de Turquía.

Conclusiones:

Probablemente a lo largo de este Siglo XXI el Kurdistán pasará a formar parte de los países reconocidos por Naciones Unidas, alcanzando su ansiada independencia con la suma de los territorios de las regiones del norte de Irak y de Siria arrebatados al DAES/ISIS.

Ya cuentan con el apoyo de los Estados Unidos y sus aliados occidentales, incluido Israel, sobre todo en el norte de Siria, suministrándoles armas, material y apoyo aéreo, así como con la presencia de las Fuerzas Especiales de estos países sobre el terreno.

En su contra tienen, que tanto en Siria como en Irak se encuentran una de las mayores reservas de petróleo y de gas natural codiciadas tanto por estos países como por Turquía que nunca reconocerá la independencia del Kurdistán, ante el temor del contagio del espíritu del nacionalismo kurdo a sus compatriotas residentes en la región de la Anatolia entre los ríos Tigris y Eufrates.

BIBLIOGARFÍA BÁSICA:

 

WIKIPEDIA.

 

https://www.uv.es/charco/documentos/kurdos.htm

 

https://www.nodo50.org/arevolucionaria/Articulossept02/kurdos.htm