El Tribunal Constitucional está en peligro

Benigno Pendás García, actual Director del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, nunca corría delante de los grises en sus tiempos de estudiante, más bien iba detrás. Han pasado muchos lustros desde entonces pero como dice el refrán “el que tuvo retuvo” y D. Benigno ha vuelto a las andadas cincuenta años después.

Como es sabido, D. Benigno, al igual que sucedía hace 50 años, ha suspendido un acto que se iba a celebrar en el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales con el título “Constitución y Fuerzas Armadas”. El motivo de la suspensión ha sido que el acto lo organizaba el FMD cuyo presidente es el General del Aire D. Julio Rodríguez que ha cometido la intolerable felonía de presentarse a las elecciones generales en las listas de Podemos.

D. Benigno, sufriendo el síndrome conocido como princeps legibus solutus est, muy extendido en la edad media pero hoy ya felizmente erradicado en los estados modernos, se ha considerado un prínceps, dueño y señor de una institución pública, el CEPC, y sin respetar los derechos a la libertad de expresión y reunión ha utilizado “su” centro para perjudicar a unos probos ciudadanos.

Entre los ponentes cuya libertad de expresión se ha visto cercenada se encontraban el exministro de Justica, Mariano Fernández Bermejo, y José Antonio Martín Pallín, magistrado emérito del Tribunal Supremo.

Ante la censura de Pendás, el acto se trasladó al Ateneo de Madrid donde se celebró con notable éxito a pesar de la intranquilidad de algunos que miraban constantemente a la puerta, temerosos de que aparecieran los grises en cualquier momento.

Hasta aquí todo normal en esta democracia de bajo nivel, injustamente homologada a las europeas, pero lo grave viene ahora:

Se comenta que D. Benigno Pendás García aspira a ser nombrado Magistrado del Tribunal Constitucional lo que equivaldría a poner a la zorra a cuidar de las gallinas. Una cosa es que D. Benigno reprima derechos constitucionales en el CEPC, y otra mucho más grave es que lo haga en el órgano que vela por el cumplimiento de esos mismos derechos.

Enviaremos copia de este artículo al Presidente del Tribunal Constitucional, D. Francisco Pérez de los Cobos, para que tenga en cuenta los antecedentes de D. Benigno y el peligro que corre la institución si una persona tan poco escrupulosa con el respeto de los derechos fundamentales es nombrada Magistrado del Constitucional.