A raíz del artículo publicado por nuestro compañero del FMD, D. José Ignacio Domínguez, sobre las bombas de Palomares, me vino el recuerdo de los hechos que a continuación voy a exponer.
En el curso 1978/79, cuando me preparaba para la selectividad y para el ingreso en la AGM y la AGBS, tenía un profesor que era Doctor en Ciencias Físicas, especializado en Física Nuclear, que había cursado estudios en la Facultad de Ciencias Físicas de la Universidad Complutense de Madrid, en el Campus de la Ciudad Universitaria en Moncloa.
El citado profesor, nos comentaba a un compañero y a mí que en pleno campus y a escasos 500 m del Palacio de la Moncloa habían construido, a principios de los años 70 un mini reactor nuclear con el fin de intentar conseguir un artefacto atómico, e incluir a España en el selecto club de las Potencias Nucleares.
La idea partió del Gobierno de Carrero Blanco, con el fin de presentárselo al Gobierno Americano de Richard Nixon, en la visita, de su Secretario de Estado Kisinguer, en el año 1973 a España. Casualmente en esas fechas el almirante Carrero Blanco falleció en un atentado que le costó la vida y no le pudo informar que nuestro país estuviera realizando los experimentos que conducirían a la obtención de la citada arma nuclear.
En la Facultad, donde había cursado estudios mi profesor, había corrido el rumor que a principios de los años 70 algo raro había sucedido en aquel mini-reactor y que la Universidad y el Gobierno de entonces había silenciado.
El Catedrático, que les impartía las clases de Física Nuclear, como parte de las practicas, les llevaba a visitar el recinto equipados con el traje NBQ que por aquellas fechas se utilizaba y les invitaba a entrar en el núcleo del reactor, que se encontraba tras una gruesa puerta de plomo, con una mirilla de un grueso cristal. Obviamente, mi profesor al igual que los demás alumnos se negaron a entrar en él e invitaban al Sr. Catedrático a que en todo caso pasase él primero si tan seguro era, obviamente el buen Señor no tenía ninguna intención de entrar en el mismo así que se dio por finalizada la practica de física y aquel parcial obviamente los alumnos no obtuvieron una buena nota en Practicas de Física Nuclear.
Años mas tarde, en los años 90, cuando estaba destinado en Madrid y mi familia residiendo en Gijón , formaba parte de los que en Asturias llamábamos la generación ALSA, (pues pasábamos un montón de horas al año viajando en la citada compañía de autobuses) viajaba con nosotros un Doctor en Ciencias Físicas que trabajaba como becario en el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) , concretamente en el CIEMAT, que es el responsable de los experimentos en el citado Reactor Nuclear de la Ciudad Universitaria (con un sueldo inferior al que entonces tenía yo como Sargento 1º) le pregunté que había de cierto en lo que aquél Profesor que en mi juventud me impartía clases de Física, de que en el citado reactor se había producido un llamémoslo INCIDENTE, y su respuesta en una parada del autobús al aire libre y vigilando que nadie nos estuviera escuchando, nos comentó en voz baja que efectivamente en el año 1970 hubo una rotura en una de la tuberías de refrigeración del reactor por el que se fugó liquido refrigerante altamente contaminado de partículas radioactivas , y que se coló por los desagües de la instalación, de allí se fueron al rió Manzanares y como todos estudiamos de pequeños en Geografía , este río es afluente del Tajo y el Tajo después de atravesar España, desemboca en Portugal por la Ciudad de Lisboa.
Casualmente en la Base Naval que la OTAN tenía en la ciudad lisboeta, había estacionados buques de la US NAVY (Armada de Estados Unidos ), que en plena guerra fría tenían en sus barcos equipados con detectores de radioactividad, sus sensores se dispararon alarmantemente y como buenos americanos, empezaron a seguir el rastro que había dejado el citado fluido radioactivo y tirando Tajo arriba observaron que la radioactividad llegaba más arriba de la frontera española, con lo que avisaron a sus colegas de la Base de Torrejón especializados en Guerra NBQ, los cuales fueron haciendo mediciones y tomando muestras rió arriba, observando concentraciones verdaderamente alarmantes en las ribera del Tajo , sobre todo en las proximidades de Aranjuez , observando que llegaban hasta el río Manzanares.
Obviamente, estos avisaron a la Embajada de USA en Madrid y esta al Departamento de Estado Norteamericano y lo que pretendía ser una sorpresa para que nuestro país convirtiera , la posesión de tecnología nuclear , en una sorpresa para los países de nuestros entorno y así forzar nuestra entrada en la OTAN y en la entonces Comunidad Económica Europea terminó, según cuentan algunos, en una monumental bronca del Sr. Kisinguer al entonces Presidente del Gobierno de Franco , el Almirante Carrero Blanco.
Este incidente o accidente (según lo llamarían unos u otros) fue guardado como Secreto de Estado y aún hoy en día ningún Gobierno, no ya de la Dictadura si no de los que hemos tenido en democracia, le dirá que tuvo lugar.
Lo más grave es que durante años todos los que consumieron productos de la ribera del Tajo, contenían grandes dosis de partículas radioactivas, y sería para una Tesis Doctoral de algún estudiante de Medicina, ver el impacto que tuvo en los habitantes de esas zonas ribereñas (si hubo aumento de ciertos tipos de cáncer como el de Tiroides, de abortos, etc, etc…).
Así que ya saben cuando digan la consabida frase de que si quieren instalar una Central Nuclear, primero que se la pongan a un político al lado de su casa, nuestros Presidentes del Gobierno tienen una pequeñita a escasos 500 metros del Palacio de la Moncloa.
Si quieren documentarse más sobre este tema les recomiendo que entren en el siguiente enlace donde se relata el incidente/accidente con todo lujo de detalles.

Brigada del Arma de Ingenieros retirado. Diplomado en Graduado Social por la Escuela Social de Madrid y Máster en Dirección y Gestión de Recursos Humanos en el CEF. Es miembro de AUME, de la que fue Delegado en Asturias, y del Foro Milicia y Democracia.
