En este tiempo de tribulación y creciente involución hay colectivos, en activo o eméritos, de profesionales de la Milicia, de la Iglesia, de los tres Poderes del Estado, sobre todo de la Judicatura, y de la Sociedad civil en general, sobre todo en el bloque de ideologías ultras y de sus afines, que desconocen el Derecho Constitucional y Derechos fundamentales, o así lo aparentan, que traen a colación sin pudor político la falta de independencia de Poderes, el maltrato y desprecio de las Instituciones que devalúan sistemáticamente, deploran las competencias gubernamentales, el Congreso de los Diputados se considera ilegítimo, y hasta el mismísimo Rey es desestabilizado y acusado de lo que antes era delito de perjurio. Todo ello sin seguir las vías legales para intentar modificar el Ordenamiento Jurídico actual.
Siguiendo las órdenes de desgaste que busca la Oposición, se impone la impune frivolidad y utilizan la injuria y calumnia, la ley de amnistía, la autodeterminación, los Presupuestos generales del Estado, el referéndum, las legitimidades constitucionales de acceso al poder, la imparcialidad de jueces y magistrados, el TC, la reiterada arbitrariedad atribuida al Ejecutivo, la DANA etc., y los demás tendenciosos infundios que se comentan por si solos. No desmayan, son contumaces y obstinados en esa tarea, e “impasible el ademán” están convencidos de que “volverá a reír su primavera”, para que “España empiece a amanecer”, dada la indefensión de la España que argumentan, la que anhelan y desean retrotraer : “El que pueda hacer algo que lo haga. Todo menos pasividad” ( expresidente Aznar).
Por ello esa mala voluntad en desinformaciones y especulaciones son capciosas, en el estricto sentido del término, porque aluden a supuestas situaciones y eventos que repitiéndose periódicamente en cada ocasión que se presenta, pueden llevar a confusión y a ser creídas y aceptadas por la buena fe de la gente como datos ciertos de la realidad política y social española, en franco contraste con las opiniones vertidas desde el Parlamento de la UE en Bruselas.
Se augura y se pide y se aspira a que SM el Rey decida y tome una iniciativa “correctora” operativa de la que carece y que muchos la desean pero que es impropia de una monarquía parlamentaria (el antiguo Régimen feneció).
Felipe VI es símbolo, y sabemos que representa a España en el exterior, que no es juez aunque la justicia se administre en su nombre, que no es efectivamente jefe supremo de las FAs, y es que en la Ley de Defensa Nacional no está integrado en la Cadena de Mando y por ello carece de operatividad, no tiene competencias para intervenir, cambiar o interrumpir las Instituciones ni de suplantar o corregir la voluntad de los españoles consecuencia de su irresponsabilidad e inviolabilidad, aún en alucinantes situaciones de excepcionalidad constitucional, sin olvidar la imperativa necesidad del refrendo del Gobierno. Esto, lo sabe a estas alturas cualquier ciudadano por muy poco conspicuo que sea, pero son evidencias que de continuo se quieren negar como de hecho expresa y tácitamente lo pretenden los referidos grupos, colectivos y organizaciones.
Afortunadamente la propagación de esas supuestas tragedias, miedos y vaticinios, con sus deseadas conclusiones, no llegan a los medios digitales, orales, visuales o escritos con mayores audiencias y lectores a nivel nacional, circunstancia que si se diera algunos otros sentiríamos un cierto rubor de vergüenza ajena.
En todo caso hay que reiterar, porque es necesario, que la misión constitucional de las FAS está clara y diáfana en nuestra CE de 1978, sin que en el Art 8, haya lugar a equívocos o rebuscadas interpretaciones voluntaristas que no se sostienen en el contexto de su articulado. España no está indefensa, como se abunda en decir para argumentar lo deseado, porque es una de las naciones de Occidente con más resortes, garantías y contrapesos de poder, y está vacunada contra cualquier reacción individual o colectiva que pretenda su desestabilización, ruptura interesada o involución.
JOSÉ MORENO GUTIÉRREZ, Coronel (r), Abogado (j) del ICAGRA, miembro de la AEME, y del Foro Milicia y Democracia.
Coronel de Infantería, retirado. Abogado jubilado del ICA de Granada
