«En cuanto escuché la cinta supe que tenía una prueba muy bestia para haber evitado el 11-M»

Once años después de los atentados y ya retirado de la Guardia Civil, el agente David Robles sale a la luz y narra a EL COMERCIO lo sucedido con la casete que probó el tráfico de explosivos en Asturias previo a los atentados del 11-M:

«Quienes la habían escuchado a tiempo hicieron una chapuza».
«Fui interrogado como si fuera un acusado, bajo amenazas».
«Hubo más elogios para quien ocultó la cinta»

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