El combate por la República.

 

 

En respuesta al coronel Octavio Vázquez Sotelo

Por mi parte, con esta réplica, doy por terminada nuestra polémica, que no es ideológica como tú afirmas, sino descriptiva de unos hechos concretos que implican posiciones políticas bien diferenciadas: a favor de la República o, por el contrario, a favor de la continuidad de la monarquía.

La dignidad de la Unión Militar Democrática

Algunos de los militares que nos unimos a la iniciativa democrática de nuestro querido Comandante Luis Otero, fundador y líder indiscutible de la UMD, lo hicimos convencidos de que luchábamos por una ruptura democrática, por tanto contra un dictador asesino y sus previsiones sucesorias, encarnadas en la Casa de Borbón.

Muchos ciudadanos deseábamos una democracia plena, que obviamente solo podía hacerse realidad mediante una República. Así lo quería la mayoría del pueblo, organizado en infinidad de movimientos sociales, que clamaban por derrocar al tirano y proclamar la III República.

Lo queríamos también muchos miembros de la UMD , incluso bastantes años antes de entrar en contacto y llegar a militar en dicha organización. En mi caso desde 1963, siendo guardiamarina en la Escuela Naval Militar de Marín, en donde pude percibir el carácter extremadamente clasista de la oficialidad, lo que avivó mi conciencia política.

Recuerdo aún como los partidos opuestos a la dictadura, entre ellos el PCE y el PSOE, aún en la clandestinidad, decían apoyar la ruptura democrática, incluido el derecho a la autodeterminación de los pueblos de España.

Muchos pusimos en riesgo nuestra vida y el futuro de nuestra familia, al intentar luchar por una España libre de asesinos, torturadores y plutócratas, cuando en realidad es posible que solo se tratase de dar continuidad al poder franquista encarnado por el rey, bajo apariencias democráticas. Quizá podrías aclararme tú -que fuiste miembro fundador de la UMD, según dices- esta duda razonable.

La Transición

Las primeras elecciones “democráticas” del 15 de junio de 1977 no fueron libres ni democráticas. No pudieron presentarse los partidos republicanos, que seguían ilegalizados; tan solo los que aceptaban de forma explícita la monarquía.

Pocos meses después, se promulgó manu militari una ley de punto final, llamada ley de amnistía, que estableció la impunidad de los crímenes del franquismo. Sin embargo no se amnistió a nuestros compañeros de la UMD detenidos, juzgados en consejo de guerra y condenados a largos años de prisión. De hecho, un párrafo de la citada ley fue expresamente redactado para que tampoco fuesen amnistiados nuestros compañeros José Ignacio Domínguez y Antonio Herreros, que se encontraban en ese momento en situación de procesados.

Los dos votos en contra del Congreso de los Diputados a la Ley de Amnistía de 1977, que marginaba a los militares condenados de la UMD, fueron los de Julio Busquets y José Antonio Bordes Vila, un diputado socialista por Murcia, cuyo padre había sido un marino militar republicano represaliado. Por error, cité en el articulo referenciado más arriba al diputado Carlos Sanjuán en vez de a José Antonio Bordes Vila.

 

El entonces capitán del Ejército del Aire José Ignacio Domínguez, piloto de reactores, portavoz en el exilio de la UMD, fue juzgado en consejo de guerra a finales de diciembre de 1977, es decir medio año después de las primeras elecciones “democráticas” del 15 de junio, ya auto disuelta la UMD, que lo hizo a finales de junio. Fue también condenado, expulsado y no amnistiado.

En fin, de modélica transición nada de nada.

La Monarquía

Democracia y monarquía son incompatibles, pues esta es hereditaria y establece un inaceptable criterio clasista al más alto nivel del Estado y de sus Fuerzas Armadas: prevalece el derecho de cuna, en vez del mérito y la capacidad, evaluados por los electores en elecciones libres.

Además, en el caso de la monarquía española, la democracia se convierte en puro esperpento. Creo que no es necesario que me extienda más sobre ello: a la vista está.

La República

La República en nuestro país no es una mera cuestión formal, ni tan siquiera ideológica, sino una necesidad radical, es decir de raíz, del pueblo trabajador y de las capas populares para dotarse de un Estado auténticamente democrático. Sin ella es imposible que podamos defender, de forma efectiva, nuestras condiciones materiales de vida, incluida la libertad. Sin trabajo, sin techo, sin dignidad, la única libertad real es la de los poderosos para esquilmar a las clases populares, legal e ilegalmente, es decir mediante la corrupción.

Siempre su poder les permitirá quedar más o menos a cubierto cuando algún juez justo (que los hay, aunque parezca mentira) inicie las averiguaciones. Sin ir mas lejos, ha ocurrido con algunos miembros de la familia real, uno de ellos ya en prisión, pese a las presiones, trampas y amenazas que tuvo que sortear el juez Castro, un Juez ejemplar.

Epílogo

No se puede mantener la dignidad y seguir sacando pecho por hechos acaecidos hace más de cuarenta años, sin seguir en la brecha. Por tanto, no os pido que luchéis por salvar al soldado Ryan, que vive a cuerpo de rey y además está fuertemente protegido por sus cortesanos, autentica guardia pretoriana. Por el contrario, os insto a que luchéis por las condiciones materiales de vida de otros soldados Ryan: nuestros compañeros de tropa y marinería, burlados y despedidos a la edad de 45 años, a sabiendas de que tan solo una República de trabajadoras y trabajadores libres podrá satisfacer de forma efectiva sus demandas.

 

Manuel Ruiz Robles, es capitán de navío, portavoz del colectivo de militares demócratas Anemoi.

 

 

Capitán de Navío de la Armada, Retirado. Ingeniero de l’Ecole Supériure d’Electricité (Supélec). DEA Physique de l’Energie de l’Université de Paris. Licenciado en Ciencias por la UAM. Membre bienfaiteur de l’ACER (Amigos de los Combatientes en la España Republicana). Adhérent du Musée de la Résistance Nationale de Francia. Fue miembro de la Unión Militar Democrática (UMD).
Vocal de la Junta Directiva de la Asociación Civil Milicia y República (ACMYR). Miembro del Foro Milicia y Democracia.